Feliz Día de la Primavera!!!!!

Cuando ajustamos nuestra dieta y estilo de vida a la estación del año nuestros microbios también cambian y nos ayudan a promover la salud. Los de primavera nos equilibran el sistema inmune, la digestión, el estado de ánimo, la energía, el azúcar en la sangre, el peso, el sueño y mucho más. La primavera está asociada en Ayurveda con cualidades fresas, pesadas y oleaginosas así que para mantenerse equilibrado habría que empezar a concentrarse en alimentos y actividades ligeras, secas y cálidas.

Algunos consejos para esta radiante y recién estrenada primavera:

– Elegir alimentos picantes, amargos, astringentes, secos y cálidos como las sabrosas verduras al vapor, calditos de hueso y arroz yamaní y consumir menos alimentos dulces, salados, pesados, fríos y aceitosos como los fritos, helados y lácteos pesados.

– Trata de elegir alimentos propios de la estación, idealmente orgánicos ó libres de tóxicos y si se han producido cerca de tu lugar, muchísimo mejor!!

– Es un buen momento para limpiezas y desintoxicaciones, acompañadas siempre por un especialista.

– Aumenta el consumo de cúrcuma para limpiar el sistema linfático, curar la digestión, aumentar la inmunidad y nutrir el sistema nervioso.

– Si estás cansado ó fatigado en exceso puede ser causa de la primavera, quizá te conviene hacer alguna consulta con algún especialista ayurvédico u holístico para ayudarte a superarlo.

– Automasaje con algún aceite que active el sistema linfático, como el aceite de sésamo.

– Practica alguna técnica de respiración que te guste. Te propongo respirar rápidamente y con fuerza inhalando y exhalando a través de la nariz durante 30 segundos mientras se expande y contrae tu diafragma y después sentarte en silencio durante 1 minuto.

Y ACÁ el video para disfrutar de las flores, un bellísimo time-lapse filmado durante tres años. Aconsejo verlo con volumen alto y a pantalla completa.
Del director y artista Jamie Scott y música de Jim Perkins.

La Primavera

A la llegada de la Primavera en casa armamos una “mesita de estación” dónde vamos añadiendo toques de color y texturas propios de cada momento del año. En breve comenzaremos a sustituir las piñas secas, musgo y cortezas del invierno por flores, hojas verdes y pequeñas frutas llenos de colorido.
Así también nuestros alimentos deberían ir experimentado ese cambio, la llegada de la primavera supone que la energía que estaba contraída y bajo tierra durante el invierno comienza su ascenso a través de las hojas verdes y los vegetales más frescos y crujientes.